Habiendo apoyado la candidatura de Carlos Gaviria en las pasadas elecciones, seguimos respaldando el proyecto que él lidera. Por eso decidimos resuscitar este Blog, para seguir difundiendo los avances de la campaña y constuyendo este sueño!
BOGOTA (Reuters) - La campaña electoral de Colombia entró en lo que algunos políticos calificaron el jueves como una "guerra sucia" con acusaciones a candidatos de mantener vínculos con los escuadrones paramilitares de ultraderecha y la guerrilla izquierdista.
El ambiente de la campaña para las elecciones legislativas del 12 de marzo comenzó a tensarse esta semana cuando el presidente Alvaro Uribe solicitó a la Fiscalía General investigar a dos senadores que en su presencia se acusaron de recibir apoyo electoral de los paramilitares.
Uribe, quien goza de una sólida ventaja en su aspiración para ser reelegido en mayo, también pidió investigar algunas campañas por gastos "dudosos y cuantiosos."
En medio de las peticiones de investigaciones de Uribe, los dos principales movimientos políticos que lo apoyan, el Partido de la U y Cambio Radical expulsaron de sus listas de candidatos al Congreso a cinco legisladores después de que surgieron rumores de que tienen nexos con los paramilitares.
El Partido Liberal, la principal fuerza de oposición, también excluyó de su lista a un senador por supuestos nexos con el narcotráfico en el pasado.
El punto más álgido, que generó airadas reacciones, se alcanzó el miércoles cuando la presidencia reveló que tenía información sobre un presunto acuerdo entre el senador y aspirante presidencial del Partido Liberal Rafael Pardo con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para desprestigiar a Uribe.
"Es una acusación absolutamente grave, pero desde mi punto de vista un poco demencial. Me están acusando que yo he hecho un acuerdo con las FARC para afectar posiblemente al gobierno," dijo Pardo en declaraciones a periodistas.
JUEGO SUCIO
Pardo, quien fue Ministro de Defensa en el gobierno del ex presidente César Gaviria, respaldó la elección de Uribe en el 2002 y su gestión en los primeros años, pero se distanció del mandatario por diferencias en la negociación de paz con los paramilitares.
Gaviria, actualmente jefe del Partido Liberal, acusó a Uribe de juego sucio con informaciones falsas y le exigió hacer públicas las pruebas que comprometen a Pardo, quien registra una intención de voto menor al 10 por ciento.
"Eso no es más que una mentira perversa. A mí me duele mucho como colombiano que el juego sucio de la política venga de la presidencia de la república. Me parece muy grave que desde allí se promuevan este tipo de informaciones falsas porque al único que le hace daño es al país y no al Partido Liberal," dijo el ex presidente.
"El presidente está utilizando armas que están poniendo en peligro la democracia y que pueden agravar los problemas de seguridad de la campaña," agregó.
El senador y aspirante presidencial por la izquierda, Carlos Gaviria, calificó de inverosímil la acusación contra Pardo y criticó al mandatario por utilizar la sede de la presidencia para hacer política, lo cual prohíbe la ley.
"Es preocupante que en lo que tiene toda la apariencia de una guerra sucia, tenga protagonismo el jefe del Estado, cuya ambigua condición de Presidente de la República y candidato presidencial puede crear situaciones aún más perversas que la que censuramos, con grave riesgo para la seguridad de un candidato," declaró.
Tomado del sitio oficial de Carlos Gaviria el 20 de enero de 2006